4.4.- FINAL MEJORABLE
(Como decíamos ayer (28-10-213) el juicio en Toro se suspendió sin sentencia para poder llegar al acuerdo entre las partes. Hoy continúo el Blog con esta nueva hoja)
La Real Orden de 20 de Julio de 1928
decía así:
“Vista la prueba de este Centro e
informe del Comité de Colonización y Junta Central de Acción
Social Agraria, considerando como justo valor el coto redondo del
término de El Pego (Zamora) con todos los derechos inherentes al
mismo tienen los propietarios, las rentas líquidas obtenidas por
aquellos y que se calculan en pesetas 69464,80 céntimos no teniendo
en cuenta renta alguna que por una u otra causa dejaren de percibir,
ni las que pudieran señalarse a los edificios afectos a la
explotación, ni los públicos en precario.
S.M. el Rey (que D.g.) se ha servido
disponer se autorice a la Dirección de Acción Social Agraria y
Emigración para adquirir con arreglo al Real Decreto de 7 de enero
de 1927 el coto redondo de El Pego (Zamora) y todos los derechos al
mismo por el precio de un millón trescientas ochenta y nueve mil
doscientas noventa y seis pesetas”.
He aquí que cuando todo parecía
satisfacción y gozo, surgen nuevos problemas, el Instituto había
comprado el Término pero éste no había pagado más que el 80 por
ciento. El veinte por ciento restante tenían que pagarlo los vecinos
y estos no tenían una perra.
Se solicitó al Comité Ejecutivo del
Crédito Agrícola que conceda a la Sociedad de Labradores de El Pego
la suma de 277859 pesetas. En principio, esta entidad, teniendo en
cuenta la relación valorada de los bienes de los vecinos le conceden
el crédito, pero, por un error de cálculo que se omite, sólo le
concede la mitad. ¿De dónde sacar la otra mitad?. Después de
muchas gestiones infructuosas, el abogado del pueblo que entonces era
también de los dueños, recurre a estos para resolver el problema.
Estos señores que hasta el juicio se
habían mostrado intransigentes, desde aquel momento, se ponen
incondicionalmente a su favor y dando muestras de una bondad
inaudita, no sólo prestan ese dinero, sino que prometen perdonar las
rentas de 1927- 1928- 1929. Así, el día 17 de septiembre de 1930
se firmaba la escritura por la cual los vecinos de El Pego empezaban
a ser propietarios, y digo empezaban, porque hasta 1960 no se
hicieron las últimas escrituras individuales.
Hasta la firma de la escritura y
quizás un año más tarde toda la Comisión y autoridades del pueblo
marchaban de común acuerdo y todo va viento popa; pero a partir de
1931 empiezan las discrepancias entre la Comisión y a pesar de los
esfuerzos del nuevo Ayuntamiento elegido el 14 de abril de este mismo
año, para que la Comisión no se disuelva, no pueden impedir que
tres miembros salgan de ella y se pasen al lado de los que dos años
antes habían sido sus mayores enemigos. No solamente fueron ellos,
sino que arrastraron tras de sí a toda esa prole que años antes
eran los que más se metían con los administradores, que a mi manera
de ver, no hacían mas que defender sus intereses, quizás
erróneamente, pero eran unos intereses que la tradición había
puesto en sus manos y ellos intentaban defenderlos.
¿Y si los colonos no hubieran conseguido la compra de El Pego?
- Lloro al imaginar una pesadilla, la película del éxodo de los colonos -nuestros padres, nuestros tíos, nuestros abuelos,... todos sin los bienes y sin los recuerdos- desahuciados, arrastrando los pies en caravanas por los caminos de salida del pueblo, con el corazón encogido y atemorizados por el vacío permanente en el alma...
Pero no sucedió la pesadilla. Pasó lo increíble. Los colonos consiguieron la compra del pueblo. Todo empezó en 1927.
En 2027 se cumplen 100. Los representantes de los colonos en la compra de El Pego merecen un homenaje de agradecimiento).
Gracias por conseguir para vosotros y para nosotros, vuestros descendientes, la libertad y la esperanza.