CON AMABLE ARRIBAS. I
Pasado el barullo de
las fiestas de “Los Toros” de este año 2026, llamé a Amable por teléfono
para proponerle, que me ayudara a remover la memoria de los conocidos, para
recoger recuerdos sobre las gestiones para la compra de El Pego allá por 1927,
y así, conmemorar los 100 años del comienzo de la gran misión de la compra del
pueblo.
-
Me parece muy bien. Con mucho gusto colaboraré
lo que haga falta- dijo con sinceridad Amable
Amable, hijo de Benjamín Arribas, es un peguero entusiasta
de todo lo que haga referencia a la historia de El Pego.
- Mi padre nació en el año 1904, además de labrador fue
músico, como el tío Benedito, el tío Ángel el músico, Eustaquio el bombero (de
tocar el bombo de música, no el de apagar fuegos), el tío Manuel el cojo que
tocaba el saxo bombardino, etc. – se extendió Amable. Y dejo esta información
para que, si alguien llega a leer este capítulo, que sepa, que, en la época de
la compra del pueblo, había un interés por la cultura musical, aunque no
existiera Spotify; y que también, en casa se leía el periódico de papel porque
por aquellos entonces no había Internet.
- O sea, que el homenaje va dirigido a los colonos que
además de sudar la tierra, tenían una cultura y un conocimiento del mundo…-
subrayo yo.
- También tiene que constar- destaca Amable- el estado de pobreza, lindando a la miseria, en la que vivían los colonos de aquella época lo demuestra la emigración masiva de pegueros en años anteriores y siguientes al año 1927. Sirva como ejemplo el vacío que dejó en mi familia la desaparición de Leopoldo Arribas, mi abuelo, que salió de casa un día del año 1910 con intención, suponemos, de encontrar mejor vida en América, pero, que, hasta la fecha, sigue desaparecido, no sabemos qué fue de él, mejor dicho, el tío Adolfo Benito (miembro de la COMISIÓN de compra del pueblo), que emigro por aquellas fechas con otros muchos pegueros a América, supo, según me contó un día, que Leopoldo había llegado como él a Brasil, pero nadie de la familia Arribas hemos tenido, a estas alturas, noticias documentadas sobre el paradero de mi abuelo. Su mujer, Felisa, se quedó en el pueblo y sacó adelante a la familia, una hija que yo no llegué a conocer y a tres hijos, Benjamín, mi padre, mi tío Verísimo y mi tío Marino. Por otra parte, también se fue a trabajar a América, Bernardo, mi abuelo materno. En este caso, Bernardo viajó con billete de ida y vuelta.
(Antigua casa de Bernardo, abuelo de Amable. Foto propia)- Me ha gustado mucho que hayas subrayando el trabajo de tu
abuela Felisa, y me uno contigo para destacar el extraordinario trabajo de las
mujeres en retaguardia. Puestos a contar historias familiares, yo me he puesto
en contacto con mi prima Shirley, peguera residente en Valladolid, y hablando
de la migración de pegueros en los años anteriores y posteriores al año 1927,
me ha confirmado que, jóvenes casados y con hijos, salieron del pueblo a
bandadas. Nuestro Abuelo, David González Benito, nacido en 1872. Emigró con un
contrato a Argentina hacia 1910 ó 1915. Por entonces había tenido 8 hijos con
su mujer Juliana Muñoz, de los cuales vivían 3 (Amancia, Amador y David).
Juliana enferma, se quedó en el pueblo con los tres niños. David regresó a El
Pego y pudo aliviar la situación familiar gracias al dinero de la migración. Juliana
Muñoz, la pobre mujer, tuvo una vida corta y dura; su hijo David le dedicó un
poema que termina:
completamente agotada
de dolor y desengaños
por la fiebre devorada,
a los cincuenta y cuatro años
su vida se terminaba.
y descanse en paz tu alma,
disfruta pues de la calma
que no tuviste en la vida.
Víctima de tu destino
no encontraste en tu camino
más que cardos y abrojos,
senderos llenos de espinos
y llanto para tus ojos.
DESCANSA EN PAZ."
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